El estómago, nuestro segundo cerebro

¿Es el estómago el segundo cerebro? Cada vez son más las noticias y artículos (no todos ellos con base científica) que hablan de la relación entre el estómago y el cerebro, algo que no debemos ignorar… ¿No hemos sentido dolor de estómago cuando tenemos estrés? ¿Las famosas “mariposas” cuando nos enamoramos? ¿O procesos de diarrea cuando estamos nerviosos?

Existen dos tipos de cerebros, el conocido por todos formado por el sistema nervioso central, que sería el cerebro donde las emociones se forman en base a las experiencias anteriores. El segundo cerebro, el otro, ignorado por la mayoría de seres humanos es el cerebro que está en los intestinos: El sistema nervioso enteral o mesentérico, que se caracteriza por la relación del cerebro y aparato digestivo: Este cerebro posee más neuronas que su par, guarda emociones, determina la respuesta de acuerdo al contexto y la intensidad del estimulo.

 

LA NEUROGASTROENTEROLOGÍA

Este sistema está estudiado por la  Neurogastroenterología, que determina la relación que existe entre el cerebro mesenterio y el cerebro central. En el ser humano, hay numerosos procesos que se manifiestan con trastornos fisiológicos y psicológicos, como diarreas o estreñimiento, con dolor y trastornos de ansiedad, cansancio, insomnio, falta de concentración perdida de la memoria y a su vez ulceras gástricas, hipertensión, gases, que no necesariamente son producidas por un problema de estómago debido a la alimentación directamente, sino por comportamientos emocionales que repercuten negativamente en esta parte del cuerpo.

 

EL MICROBIOMA

El microbioma es el conjunto de microorganismos que viven en el tracto intestinal (flora intestinal). Estudios recientes han verificado que la importancia del microbioma se debe a que cualquier alteración en el equilibrio en ese ecosistema puede producir la disbiosis intestinal,  HYPERLINK “http://www.efesalud.com/noticias/expertos-advierten-de-que-los-microorganismos-pueden-provocar-aumento-de-peso/” \o “Expertos advierten de que los microorganismos pueden provocar aumento de peso” vinculada a la aparición de enfermedades y trastornos como la obesidad, las alteraciones psicológicas o las alergias.

Se ha descubierto que ahí es donde se produce el 90% de la serotonina, el neurotransmisor principal en los estados de ánimo, depresión y control de la agresividad.

En el estómago existen en torno a 100 millones de neuronas que se comunican bidireccionalmente con las del sistema nervioso central.

 

LOS “SENTIDOS” DE NUESTRO ESTÓMAGO

  • Memoria: La Grelina, u “hormona del hambre” aumenta el apetito, pero además reduce el gasto energético, y favorece tanto la formación de nuevos acúmulos de grasa como la ganancia de peso. Los niveles de grelina aumentan bruscamente antes de cada comida y caen inmediatamente después. En algunos individuos obesos se ha detectado que la concentración de la hormona no varía cuando comen ni cuando dejan de hacerlo, lo que explicaría por qué en ningún momento se sienten saciados. Se encarga también de la memoria (según revelan recientes investigaciones, es activar el hipocampo, una región cerebral relacionada con el aprendizaje y la memoria) por eso los obesos son más propensos a la demencia.
  • Bienestar: Como hemos comentado anterioremente, el estado de ánimo se aloja en el estómago, ya que ahí se produce y almacena el 90% de la serotonina, la ‘hormona de la felicidad’.
  • Sueño: Si relajamos el abdomen nuestras neuronas estomacales producen benzodiazepinas, las moléculas que usamos como ansiolíticos para relajar e inducir el sueño y para descontracturar músculos. Hay muchas sustancias químicas que nosotros producimos y que si no somos capaces de liberar, manifestamos depresión, ansiedad o cansancio crónico.
  • Estrés:Ante una emergencia, el cerebro toma energía del intestino. Las tripas se ‘rebelan’ y envían señales como malestar estomacal.
  • Gula:Las billones de bacterias que se alojan en el intestino eligen sus propios nutrientes para prosperar: a veces son más golosas que tú.
  • Miedo:El pánico hace que el cerebro espante al intestino grueso. Éste ya no dispone de tiempo para absorber líquido y el resultado es diarrea.

 

El estómago, nuestro segundo cerebro 

Bibliografía:

Almodóvar, M.A. El segundo cerebro: Descubre la importancia del sistema digestivo para tu salud. Ed Paidós. 2014

Barcelona Alternativa. (2016). Abdomen segundo cerebro (emociones) – Barcelona Alternativa.

Efesalud.com. (2016). “El segundo cerebro”, una guía para descubrir lo que tu estómago puede hacer por tu salud.

MuyInteresante.es. (2016). ¿Es el estómago el segundo cerebro?

Piñeiro, J., Caballero, C. and Editorial, E. (2016). Nuestro estómago tiene un cerebro con tantas neuronas como el de un gato. [online] ELMUNDO.

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