Ejercicios de pelvis en el preparto: Relajación durante las contracciones

La pelvis es el lugar de acogida durante el embarazo y de tránsito en el momento del parto. Es la gran desconocida para nuestras pacientes, con movimientos y musculatura que se desconoce y difícil de controlar.

Para poder realizar una correcta preparación al parto, debemos informar a las mamás desde el minuto uno de la anatomía, biomecánica y funcionamiento de la pelvis y encontrar el equilibrio lumbopélvico, que guarda relación con la alineación de la columna y distensión de la pared abdominal, la distribución del peso, la respiración y circulación sanguínea y linfática.

A menudo la pelvis durante el embarazo se encuentra en anteversión, ya que el peso es proyectado hacia el pubis. Esto produce un aumento de tensión en la zona posterior (lumbar).

Al mantener esta posición durante semanas, bien por desconocimiento o influencias sociológicas (culturales, estéticas) y el estado de ánimo, la pelvis en numerosas ocasiones se encuentra bloqueada y recuperar su movimiento requiere esfuerzo, tiempo y dedicación.

En este post vamos a hablar de la liberación de la pelvis en los últimos días del embarazo, en los que la mujer debe ser la protagonista principal de su parto, adoptando las posturas que más liberación pélvica produzcan para evitar el dolor y favorecer la salida del bebé.

Existen muchas posturas y ejercicios para desbloquear la pelvis, en posición de cuadrupedia, de pie, sentadas sobre un balón… Pero hay tres posiciones que se denominan las posiciones “estrella” en las salas de parto. Estas tres posiciones son: de pie, con las piernas relajadas y las rodillas desbloqueadas, sentada sobre el balón y de rodillas/a cuatro patas.

 

¿Qué tienen en común estas posiciones?

El movimiento de la pelvis sobre las piernas es libre en estas posiciones. La mujer es libre de elegir la postura que más le relaja durante las contracciones.

Las piernas pueden acomodarse como la mamá elija:

El sacro se mueve con libertad, hecho necesario para dejar pasar la cabeza del bebé. La mamá puede mover la pelvis al mismo tiempo que otra persona puede realizar suaves masajes en el sacro para recudir la tensión sacro-ilíaca.

Las manos pueden colocarse libremente al borde de la cama, o cualquier otro soporte, también se pueden colocar sobre el vientre para relajarse y estar en contacto con el bebé.

La mujer puede suspenderse o apoyarse, dejando el tronco libre de movimiento pero a la vez apoyado, eliminando todo el peso que de otra manera recaería sobre la pelvis (alrededor de 4kg de la cabeza, 3kg de cada brazo y 30kg de tronco)

Las tres posiciones facilitan el acceso a la zona lumbar y al sacro, donde otra persona, (generalmente la pareja, debido a la cercanía del momento), puede ayudar a la mujer apoyando sus manos transmitiendo calor y seguridad, y también dan al padre un papel importante en el preparto, ayudando a la mamá en el momento de las contracciones.

 

Posición de pie

Es importante sentir como los pies se posan sobre el suelo, el contacto que toman, para dar seguridad y fuerza. Se puede comenzar con las piernas un poco separadas, y se comienza a mover la pelvis como la mamá se sienta más comoda, también iniciando el movimiento desde los pies (al colocar los pies en rotación interna o externa, variará la posición pélvica).

Podemos realizar diferentes variantes, apoyándonos en una cama, ventana, con alguien que nos sujete o en suspensión, y también utilizando una banqueta para elevar una pierna y realizar así diferentes movimientos pélvicos.

 

Sentada sobre el balón

El balón cada vez está más presente en las salas de parto de los hospitales para ayudar en el proceso de dilatación. Sentarse en él permite realizar movimientos multidireccionales. Para sacar el máximo partido a estos ejercicios, es importante:

  • Que el balón sea de un tamaño proporcional a la mamá, en el que se encuentre cómoda.
  • Que la mamá se habitúe al balón para conocer la sensación de inestabilidad que provoca, y sentir el movimiento de la pelvis a partir de las caderas.
  • Que la mamá aprenda a sentarse y levantarse del balón. Para ello, primero podemos utilizar diferentes apoyos o ser ayudadas por otra persona.
  • Encima del balón se pueden realizar diferentes ejercicios, laterales, en 8, asimétricos, en suspensión… siempre desde la posición de la cadera.

 

Posición de cuadrupedia / de rodillas

Esta posición favorece la relajación de las articulaciones sacroilíacas. El peso del bebé se aloja en el pubis y el abdomen, dejando el sacro en libertad. Durante un tiempo esta posición ha estado mal vista, pero cada vez es más utilizada en los hospitales.

Para estar más cómoda, es ideal apoyar las rodillas en un cojín o soporte blando, separar las piernas para aumentar la base de sustentación, y dejar caer el peso en las piernas y no en las manos para no sobrecargar las muñecas.

El tronco puede reposar sobre el borde de la cama, otra persona, un balón… etc. Los movimientos se realizan desde las piernas, apoyando una pierna delante, luego la otra, para balancear la pelvis. Todos los movimientos que relajen y disminuyan el dolor de las contracciones son bienvenidos.

Es importante subrayar que cada mujer es un mundo y estos ejercicios son sólo proposiciones. Como vemos, no están ampliamente detallados, tan sólo las posturas en las que la pelvis se libera. Una vez que se está en estas posturas que buscan la máxima relajación, la mamá es libre de movilizar la pelvis y piernas buscando el máximo confort.

 

Ejercicios de pelvis en el preparto: Relajación durante las contracciones

Bibliografía:

Calais-Germain, B. and Vives Parés, N. (2009). Bouger en accouchant. 1st ed. [Meolans-Revel (France)]: Éd. Désiris.

Walker, C. (2014) Fisioterapia en obstetricia y uroginecología. 2st ed. Elsevier Masson

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