Revisión de técnicas de drenaje de secreciones en pediatría y sus efectos fisiológicos

 

Introducción

En la siguiente entrada vamos a describir las técnicas más utilizadas para el drenaje de secreciones en los peques y qué precauciones debemos tener a la hora de emplearlas. Para ponernos en situación, vamos a ver qué dice la Organización Mundial de la Salud (OMS) acerca de ello.

Las infecciones respiratorias agudas en la infancia y la niñez temprana, causan del 20 al 25% de los casos de neumonía y del 45 al 50% de bronquiolitis en niños hospitalizados (1). Dichas enfermedades constituyen la principal causa de mortalidad, especialmente en niños menores de 5 años y en personas mayores de 60 años. Además, las infecciones respiratorias agudas pueden tener una etiología primaria viral (53%) o una etiología bacteriana (2).

Como curiosidad, resaltar que algunos estudios observan que las infecciones son de mayor gravedad en los niños que en las niñas. Esto se debe a que estas presentan más cantidad de vías aéreas, por lo que disminuye la probabilidad de que se acumulen secreciones (3).

En relación a la fisiopatología es importante tener en cuenta el mecanismo de transporte mucociliar, ya que nos permite depurar el pulmón de todas las posibles secreciones acumuladas en las vías respiratorias. Este transporte va estar condicionado tanto por la cantidad de moco, como por la dinámica ciliar. Otro dato a destacar es que el drenaje mucociliar se ve ralentizado con la edad y durante el sueño. Por tanto, en casos de excesivo moco se impide la dinámica ciliar, provocando así la aparición de infecciones respiratorias obstructivas debido a la compresión que ejerce el moco sobre dichos cilios (4).

 

Técnicas

 

Dentro de las técnicas de fisioterapia  que tenemos para emplear en los niños pequeños, encontramos algunas que son pasivas y otras activas. Esto quiere decir que en función de la edad que tenga y de la participación que necesitemos de este, utilizaremos una u otra.

 

Técnicas activas:

  • Drenaje autógeno (a partir de los 5 años): la utilizaremos cuando nuestro objetivo sea movilizar y recolectar las secreciones desde vías aéreas medias y/o distales hasta las proximales. Además facilita su expectoración, aumentando la velocidad de flujo aéreo espiratorio. También previene el colapso prematuro en la vía aérea y evita los golpes de tos excesivos que son muy comunes en los pequeños.

Es importante destacar que si en la historia médica y tras realizar un razonamiento clínico de fisioterapia sospechamos de inestabilidad hemodinámica o hemoptisis grave, esta técnica está contraindicada.

  • ELTGOL (a partir de los 10 años): la utilizaremos cuando queremos facilitar el transporte mucociliar desde zonas medias y/o distales del árbol bronquial hasta las proximales, actuando de forma selectiva sobre el pulmón infralateral.

Importante no realizar la técnica si el niño tiene alteración de la ventilación, inestabilidad hemodinámica o episodios de hemoptisis.

  • Tos dirigida: nos sirve para movilizar y expulsar las secreciones de vías aéreas medias y proximales. No utilizarla si nos encontramos fracturas costales o traumatismos intracraneales.
  • Espiración forzada (a partir de los 4 años): la emplearemos cuando queramos movilizar y expulsar las secreciones de vías aéreas medias y proximales. Sin embargo, está contraindicada ante crisis de broncoespasmo o hemoptisis o riesgo de sangrado.
  • Ejercicios de expansión torácica: para eliminar secreciones bronquiales y ayudar a que el pulmón se distienda. No emplearla si hay disminución de saturación de oxígeno o hemoptisis grave.

 

Técnicas pasivas:

  • ELPr: cuando nuestro objetivo sea modificar la velocidad y las características del flujo espiratorio. No utilizarla si el niño tiene broncoespasmo.
  • Tos provocada: nos sirve para movilizar y expulsar las secreciones de vías aéreas medias y proximales. No emplearla con reflejo de vómito, bajo volumen pulmonar o afecciones laríngeas.
  • Clapping: para desprender y movilizar las secreciones adheridas a la pared bronquial o para aumentar la actividad ciliar. No usarla ante neumotórax, broncoespasmo, hemoptisis, heridas torácicas recientes o afecciones a nivel torácico.

 

Conclusiones

 

  • Existe evidencia de técnicas manuales que tienen efectividad en el drenaje de secreciones en pediatría. Sin embargo, técnicas como el Clapping carece de evidencia, aunque se sigue utilizando en la actualidad.
  • Dependiendo del grado de colaboración del paciente, emplearemos técnicas activas o pasivas.

 

 

Referencias bibliográficas:

  1. Glezen P , Frank A, Wallace A, et al. Epidemiologic patterns of acute lower respiratory

disease of children in a pediatric group practice. J Pediatr.2000;78(3):397-406.

  1. Girardi G, Astudillo P,  Zúñiga  F.  El  Programa  IRA  en  Chile:  hitos  e  historia.  Rev.  Chil. Pediatr. 2001; 72: 292-300.
  2. López M, Sepúlveda H, Valdés I. Afecciones respiratorias bajas en el lactante: magnitud y factores de riesgo. Rev. Chil. Pediatr. 1994; 65: 154-157.
  3. Postiaux G. Fisioterapia respiratoria en el niño. 1ª ed. Madrid: McGraw-Hill; 2000.

 

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Post de nuestra colaboradora Cristina Sáenz Jiménez (twitter: @csaeji)

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