Neuromodulación del nervio tibial posterior en la vejiga hiperactiva

Dentro de las diversas disfunciones del suelo pélvico y urinarias, podemos encontrar la incontinencia urinaria, incontinencia fecal, prolapso de órganos pélvicos, dolor pélvico crónico y vejiga hiperactiva.

En los últimos años, son cada vez más los profesionales de la fisioterapia que se especializan e investigan en este campo, apareciendo métodos novedosos como la neuromodulación del tibial posterior para el tratamiento de la vejiga hiperactiva principalmente, y también de la incontinencia fecal.

 

LA VEGIJA HIPERACTIVA

La hiperactividad vesical, se caracteriza por la presencia de frecuencia urinaria, urgencia urinaria, nicturia, con o sin incontinencia urinaria. Estos síntomas tienen que presentarse sin infección urinaria del tracto inferior u otra patología que pueda ocasionarlos, para describir la hiperactividad de la vejiga.

Aproximadamente 50 a 60 millones de personas, padecen esta patología en países industrializados, en España un 12-22% de la población. La prevalencia es igual en mujeres y hombre, aunque aumenta con la edad, y es más alta en mujeres de edad más avanzada.

 

ANATOMÍA DE LA VEJIGA. FUNCIÓN DEL MÚSCULO DETRUSOR

Las paredes de la vejiga están formadas por fibras musculares lisas (músculo detrusor).

La uretra cuenta con un sistema esfinteriano necesario para asegurar la continencia: un esfínter interno situado en el cuello de la vejiga (que consiste en una condensación de las fibras musculares lisas del detrusor) y un esfínter externo, constituido por fibras musculares estriadas.

En condiciones normales durante la fase de llenado de la vejiga el músculo detrusor se encuentra relajado, permitiendo el llenado y almacenamiento de la orina hasta el momento en que la persona decide orinar porque siente que su vejiga está llena.

La inervación de la vejiga procede de:

– Plexo lumboaórtico o hipogástrico: Que contiene fibras nerviosas del sistema nervioso simpático.

– Plexo presacro:  Que contiene fibras nerviosas del sistema nervioso parasimpático.

imagen_vejigaImagen extraída de: Guyton, A. and Hall, J. (2006). Tratado de fisiología médica. 1st ed. Madrid: Elsevier España.

 

ETIOLOGÍA

Su etiología puede deberse a anormalidades: del tracto urinario inferior, neurogénicos, sistémicas, iatrogénicas, psicológicas o por hábitos dietéticos.

Se conocen tres tipos de hiperactividad del detrusor de la vejiga según la causa que lo origina:

– Hiperactividad secundaria a obstrucción del tracto urinario

– Hiperactividad por lesión conocida de la inervación del tracto urinario

– Hiperactividad idiopática

 

LA NEUROMODULACIÓN COMO TRATAMIENTO EN LA VEJIGA HIPERACTIVA

La técnica consiste en la modulación, de forma indirecta, del suelo pélvico a través del plexo sacro para modificar la función motora y sensitiva deficiente. El nervio tibial posterior tiene origen en las raices sacras S2 a S4, nacimiento también de todos los nervios que controlan la actividad de la vejiga urinaria, ano y suelo pélvico.

Hay dos tipos de técnicas de neuromodulación, la central y la periférica:

La central se corresponde con la Neuromodulación de las raíces sacras (SNS). Mediante cirugía se inserta un electrodo en la raíz sacra, por lo que trabaja a nivel central.

La neuromodulación  periférica: Consiste en la neuromodulación del nervio tibial posterior (PTNS) mediante estimulación eléctrica con un electrodo de aguja, vía percutánea (PPTNS), o mediante electrodos de superficie vía transcutánea (PTTNS).

La PTNS es una alternativa menos invasiva y de menor coste que la SNS. La PTNS es estimulación eléctrica, segura e indolora, realizada por los fisioterapeutas y está intentando sustituir a la SNS ya que ésta precisa de cirugía. El conocimiento de la PTNS supone un método alternativo e innovador para complementar el tratamiento conservador clásico.

La técnica se basa en estimular y neuromodular el nervio tibial posterior  a través de pequeños electrodos en la piel lo que, de forma retrograda, también estimulará todas las estructuras pélvicas antes descritas.

En ocasiones se usarán sondas electrodos que, dependiendo de la patología a tratar, se colocarán directamente en la vagina o ano.

– Contraindicaciones: marcapasos y desfibriladores, epilepsia, embarazo, niños pequeños y tratamiento anticoagulante. No es aconsejable el uso de electrodos en insuficiencia venosa importante o heridas en MMII

– Indicaciones: Vejiga hiperactiva, incontinencia urinaria, incontinencia fecal, dolor anal o perineal crónica, estreñimiento.

Cuenta con unas tasas de éxito del 70-80% en el tratamiento de la vejiga hiperactiva y la incontinencia fecal.

 

vejiga
 

Bibliografía

Feria Bernal, G;  Castillejos Molina, RA; Arroyo Kuribreña, JC. Vejiga hiperactiva. Rev Mex Urol 2005; 65(1): 50-54

Funcionales.es. (2016). Electroestimulación y Neuromodulación tibial posterior. 

Guillermo Montero Ortega, C. Incontinencia fecal en el adulto y su tratamiento mediante la neuromodulación del nervio tibial posterior. Revisión narrativa.  Universidad de Valladolid. Facultad de Fisioterapia, 2016.

Ramírez García, I. Tratamiento de la vejiga hiperactiva idiopática: Neuromodulación a través de la estimulación del nervio tibial posterior. Societat Catalano-Balear de Fisiotèrapia. Barcelona, 2013.

Rojas, L. (2016). Vejiga hiperactiva: qué es y cómo tratarla | En Suelo Firme. [online] En Suelo Firme. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *