Migraña común. Introducción a la patología.

La migraña es un trastorno neurológico caracterizado por un fuerte dolor de cabeza que puede ir acompañado de una serie de síntomas como vómitos, náuseas, alteraciones del sueño y factores psicosociales(1).

Según la Clasificación Internacional de las Cefaleas (ICHD-III), la migraña se subdivide en dos tipos: migraña sin aura que se caracteriza por cefaleas con cualidades específicas además de una sintomatología asociada; y la migraña con aura, en la cual existe una sintomatología neurológica que puede preceder o acompañar a la cefalea, estos pacientes suelen presentar una fase premonitoria y una fase de resolución (2).

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Activación de las terminaciones sensitivas del nervio trigémino. Tomado de www.midolordecabeza.org

A nivel mundial, se establece que aproximadamente entre 1,4-2,2% de la población tienen migraña crónica, además se plantea que el 2,5% de los pacientes con migraña episódica, desencadenan en migraña crónica cada año (3,4). Este dolor de cabeza afecta a personas de edad comprendida entre los 15 y los 55 años de edad, siendo las mujeres mucho más propensas a sufrir esta patología (5).

La migraña corresponde a un dolor de cabeza severo, que suele ir acompañado o precedido por signos de advertencia sensoriales, ya pueden ser destellos de luz, puntos ciegos, hormigueo en extremidades, nauseas, vómitos y/o sensibilidad a la luz y el sonido (1).

Por tanto, la convergencia anatómica de las fibras y las sensibilización de las neuronas durante los ataques de dolor de cabeza de las neuronas del trigémino explicaría la base fisiológica de los hallazgos clínicos tales como la hipersensibilidad y la expansión del dolor a un territorio distal al tejido afecto (8).

 

La teoría que se estableció durante varios años y en la cual se han basado numerosas investigaciones, sostiene que los ataques de cefaleas se deben a una activación del sistema trigémino-vascular( 5). Numerosos estudios, explican el mecanismo fisiopatológico de la migraña mediante una activación del sistema trigémino-vascular debido a ciertas perturbaciones corticales que tienen lugar en ciertos individuos genéticamente susceptibles. Este proceso lleva consigo una serie de reacciones bioquímicas, entre ellas la liberación de neuropéptidos vasoactivos originando así una dilatación de las arterias seguido de un ataque de dolor de cabeza (10).foto 2

Una de las teorías más antiguas sobre el mecanismo por el cual se produce la migraña crónica, estaba relacionado con las creencias sobre la actuación de ciertos factores desencadenantes. Algunos de los factores desencadenantes que se proponen son la alimentación, el clima o exposición a ciertos estímulos visuales (11). Sin embargo, estudios recientes muestran que el proceso fisiológico que desencadena la migraña tiene lugar antes que la fase en la cual se produce el dolor. Por tanto, se podría afirmar que ciertos alimentos que se consumen o el propio clima del momento, no pueden relacionarse con la fase de dolor que se produce posteriormente (12).

Por lo tanto, según los estudios que sostienen la condición de sensibilización central como consecuencia de una alteración del núcleo trigémino-espinal, podrían dar explicación a la existencia de ciertos procesos que se presentan también en pacientes con migraña, como procesos dolorosos en el cuello (13). Esto se podría deber a que comparte la condición de sensibilzación central con patologías como fibromialgia, dolor cervical crónico o dolor orofacial (9).

 

The National Headache Foundation establece que más de 37 millones de personas en Estados Unidos sufren migrañas y que aproximadamente tres cuartas partes de los que la sufren, tienen familiares con antecedentes de migraña. Añade también que menos de la mitad de los pacientes con migraña han sido correctamente diagnosticados por su médico.  La migraña se diagnostica comúnmente como una cefalea tensional o dolor de cabeza sinusal (5).

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Alteraciones psicosociales

La migraña crónica es considerada una de las causas más importantes de discapacidad actuales de la población mundial(2). Este trastorno no solo abarca el ámbito del dolor, sino también afecta a las actividades de la vida cotidiana de los pacientes, puesto que suele afectar en un rango de edad donde se produce la mayor productividad laboral. De esta manera, se produce una disminución de la calidad de vida del individuo tanto en el aspecto social, como en el laboral (14).

Numerosos estudios muestran que los individuos que sufren migraña crónica, presentan un gran deterioro social, incluyendo depresión(que se da comúnmente en pacientes con migraña crónica), disminución de la calidad de vida o desconocimiento del automanejo de la enfermedad (15).

Varias investigaciones se han centrado en comparar la calidad de vida de sujetos sanos y sujetos con migraña crónica, obteniendo así datos que sugieren que los procesos que tienen lugar en este trastorno, dan lugar a un deterioro de la calidad de vida del paciente (16).

 

Migraña sin o con aura

La migraña nos la podemos encontrar, como hemos mencionado anteriormente como migraña sin aura y migraña con aura:

  • Migraña sin aura:

Es el tipo de migraña más común. Se suele caracterizar por ser un desagradable dolor palpitante en un lado de la cabeza, normalmente acompañado por náuseas y éstas pueden venir o no seguidas de vómitos. También puede producir sensibilización a la luz y a los ruidos y probablemente fonofobia y fotofobia. Los pacientes con migraña se sienten más cansados de lo normal y el ejercicio físico o simplemente los movimientos de cabeza les pueden agravar el dolor. La duración de los síntomas puede durar entre 4 y 72 horas. (17,18)

  • Migraña con aura:

La migraña con aura se caracteriza por tener un fenómeno que suele ser de origen visual, el llamado “aura”, producido por cambios en el sistema circulatorio que dan lugar a un accidente cerebrovascular isquémico por el que no llega suficiente sangre al cerebro, esta es la razón por la que se producen alteraciones en el campo visual. Otros síntomas de la migraña con aura son problemas de coordinación, dificultad para hablar y sensaciones de hormigueo y rigidez en algunas zonas del cuerpo. En raras ocasiones se puede dar una pérdida de la consciencia (19,20).

 

Prevención como mejor medida.

Algunos cambios en el estilo de vida, ayudan a prevenir la migraña, o reducir el número de apariciones, por ejemplo el ejercicio, la hidratación adecuada o respetar las horas de sueño y vigilia (21).

 

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Referencias

1. de Tommaso M, Delussi M, Vecchio E, Sciruicchio V, Invitto S, Livrea P. Sleep features and central sensitization symptoms in primary headache patients. J Headache Pain. 2014 Sep 26;15(1):64.

2. Headache Classification Committee of the International Headache Society (IHS). The International Classification of Headache Disorders, 3rd edition (beta version). Cephalalgia. 2013 Jul;33(9):629–808.

3. Natoli J, Manack A, Dean B, Butler Q, Turkel C, Stovner L, et al. Global prevalence of chronic migraine: A systematic review. Cephalalgia. 2010 May;30(5):599–609.

4. Matias-Guiu J, Porta-Etessam J, Mateos V, Diaz-Insa S, Lopez-Gil A, Fernandez C, et al. One-year prevalence of migraine in Spain: A nationwide population-based survey. Cephalalgia. 2011 Mar 1;31(4):463–70.

5. Brennan KC, Bates EA, Shapiro RE, Zyuzin J, Hallows WC, Huang Y, et al. Casein Kinase I  Mutations in Familial Migraine and Advanced Sleep Phase. Sci Transl Med. 2013 May 1;5(183):183ra56-183ra56.

6. Bartsch T, Goadsby PJ. The trigeminocervical complex and migraine: current concepts and synthesis. Curr Pain Headache Rep. 2003 Oct;7(5):371–6.

7. Bigal ME, Lipton RB. Concepts and Mechanisms of Migraine Chronification. Headache J Head Face Pain. 2007 Dec 20;48(1):7–15.

8. Aurora SK, Kulthia A, Barrodale PM. Mechanism of chronic migraine. Curr Pain Headache Rep. 2011 Feb 4;15(1):57–63.

9. Cioffi I, Perrotta S, Ammendola L, Cimino R, Vollaro S, Paduano S, et al. Social impairment of individuals suffering from different types of chronic orofacial pain. Prog Orthod. 2014 Apr 16;15(1):27.

10. Noseda R, Burstein R. Migraine pathophysiology: Anatomy of the trigeminovascular pathway and associated neurological symptoms, cortical spreading depression, sensitization, and modulation of pain. Pain. 2013 Dec;154:S44–53.

11. Al-Shimmery EK. Precipitating and relieving factors of migraine headache in 200 iraqi kurdish patients. Oman Med J. 2010 Jul;25(3):212–7.

12. Hoffmann J, Recober A. Migraine and Triggers: Post Hoc Ergo Propter Hoc? Curr Pain Headache Rep. 2013 Oct 1;17(10):370.

13. Calhoun AH, Ford S, Millen C, Finkel AG, Truong Y, Nie Y. The Prevalence of Neck Pain in Migraine. Headache J Head Face Pain. 2010 Sep;50(8):1273–7.

14. Boudreau GP, Grosberg B, McAllister P, Lipton R, Buse D. Prophylactic onabotulinumtoxinA in patients with chronic migraine and comorbid depression: An open-label, multicenter, pilot study of efficacy, safety and effect on headache-related disability, depression, and anxiety. Int J Gen Med. 2015 Feb;8:79.

15. Kindelan-Calvo P, Gil-Martínez A, Paris-Alemany A, Pardo-Montero J, Muñoz-García D, Angulo-Díaz-Parreño S, et al. Effectiveness of Therapeutic Patient Education for Adults with Migraine. A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomized Controlled Trials. Pain Med. 2014 Sep 1;15(9):1619–36.

16. Stuginski-Barbosa J, Dach F, Bigal M, Speciali JG. Chronic Pain and Depression in the Quality of Life of Women With Migraine – A Controlled Study. Headache J Head Face Pain. 2012 Mar;52(3):400–8.

17. Schürks M, Buring JE, Kurth T. Migraine features, associated symptoms and triggers: a principal component analysis in the Women’s Health Study. Cephalalgia. 2011 May;31(7):861–9.

18. Samaan Z, MacGregor EA, Andrew D, McGuffin P, Farmer A. Diagnosing migraine in research and clinical settings: The validation of the Structured Migraine Interview (SMI). BMC Neurol. 2010 Dec 14;10(1):7.

19. Dalkara T, Nozari A, Moskowitz MA. Migraine aura pathophysiology: the role of blood vessels and microembolisation. Lancet Neurol. 2010 Mar;9(3):309–17.

20. Schürks M, Rist PM, Bigal ME, Buring JE, Lipton RB, Kurth T. Migraine and cardiovascular disease: systematic review and meta-analysis. BMJ. 2009 Oct 27;339:b3914.

21.     Sheeler R. “Lifestyle Changes May Help Reduce How Often Migraine    Headaches Occur”, Family Medicine, Mayo Clinic, Rochester, Minn.

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