Caso clínico: Tratamiento de fisioterapia en un paciente con dolor tras cirugía del tendón supraespinoso.

 

Introducción

El dolor de hombro es el tercer problema musculoesquelético más común, después del dolor de espalda y rodilla. En 2006, más de 7,5 millones de personas buscaron la atención de un médico para las quejas de dolor en el hombro. Además, aproximadamente el 50% de los pacientes con dolor de hombro y discapacidad reportan limitaciones para una media de 12 a 18 meses de duración y muchos, incluso aquellos que se recuperan por completo, tienen un episodio recurrente en su vida.

La fisioterapia es la primera línea de tratamiento en el manejo del dolor del hombro y, por lo tanto, se debe evaluar su efectividad.

 

Presentación del caso

 

Mujer de 53 años de edad que acude al Centro Médico con un dolor de intensidad 10/10 en la parte lateral, posterior e interna del brazo derecho. La paciente refiere que lleva 3 meses con el dolor, fecha donde fue sometida a cirugía del tendón de supraespinoso que según el traumatólogo era de complicado abordaje.

No tiene antecedentes traumáticos. Trabaja en un bar y su labor principal se basa en la cocina. Nos cuenta que coge mucho peso (cacerolas, varios platos a la vez, paelleras). Además, debido al poco tiempo libre del que dispone, no realiza ningún tipo de deporte desde hace más de 10 años. Describe el dolor como profundo, localizado y punzante. Todo esto se agrava al coger peso, al levantar el brazo en abducción por encima de los 90º y al realizar rotación externa. Actualmente está tomando enantyum y zaldiar de forma intercalada. Nos explica que desde que le operaron hasta que acudió a la rehabilitación posterior, estuvo tres semanas con el cabestrillo. Únicamente se lo quitaba para ducharse, ya que el médico rehabilitador le dijo que tenía que permanecer en reposo absoluto, sin realizar ningún movimiento ni coger peso.

 

Valoración y diagnóstico

 

En el body chart está reflejada la zona de dolor de la paciente.

 

  • Caracterización los síntomas como dolor profundo, localizado y punzante.
  • Valoración de los movimientos: flexión, extensión, abducción, aducción, rotación interna y rotación externa.

imagen de texto

Tratamiento

En total, se pautaron 60 sesiones de fisioterapia donde se aplicaron los siguientes tratamientos:

Primeras 20 sesiones (Pre-operatorio):

  • Cinesiterapia pasiva durante 15 minutos.
  • 20 minutos de corrientes analgésicas (TENS).

40 sesiones posteriores (Post-operatorio):

  • 10 minutos de terapia manual ortopédica.
  • 10 minutos de corrientes analgésicas (TENS).
  • 3 minutos de láser.

El tratamiento inicial de fisioterapia consistió en la realización de técnicas de terapia manual ortopédica para reducir el dolor tan elevado que presentaba y así posteriormente poder llevarle hacia un programa de ejercicio terapéutico. Se le realizó movilización con movimiento en flexión y abducción, empujes postero-anteriores y anteroposteriores, movilizaciones escapulares cráneo-caudales y medio-laterales y técnicas de neurodinamia del miembro superior. En fases más avanzadas, el fisioterapeuta resistía los movimientos fisiológicos del hombro de forma excéntrica, realizaba técnicas de tejidos blandos en el deltoides anterior, infraespinoso y romboides, y se enseñó un programa de ejercicios de control motor en decúbito supino y prono para que aprendiese a estabilizar la región escapular antes de realizar cualquier movimiento con el miembro superior. Una vez integrado, se le enseñaron ejercicios funcionales de carácter principalmente excéntrico para someter a carga al tendón (con medios externos como gomas de theraband, pesas, fitball).

En la sesión 20, la paciente refirió no tener dolor en ningún movimiento. Se le midieron los rangos de movimiento con un goniómetro, resultando todos normales con el miembro contralateral. Además, se valoró la fuerza muscular con la escala Daniels, teniendo un grado III en el miembro afecto frente a un V en el izquierdo. No obstante, se le informó desde la primera sesión que la rehabilitación del tendón del supraespinoso requiere de mucho trabajo en carga, y que tenía que participar de forma activa en el tratamiento para conseguir los objetivos acordados. El resto de sesiones se basaron en la realización de ejercicio terapéutico para aumentar la fuerza, ya que el dolor y la movilidad estaban conservados.

 

Seguimiento y evolución

Tras el trascurso de 40 sesiones, la paciente manifiesta una gran mejoría y se encuentra muy satisfecha por el tratamiento recibido.
Tras la última reevaluación, encontramos una movilidad completa en todos los rangos de movimiento, una mejoría en la fuerza (grado IV Daniels) y una disminución en la intensidad del dolor (0/10) en la escala EVA.

A pesar de no tener que acudir más a la clínica, se le insiste en la necesidad de realizar todos los días el programa de ejercicio terapéutico pautado.

 

Conclusiones

 

Los resultados de este caso clínico demuestran que un tratamiento de fisioterapia que combina técnicas de terapia manual ortopédica y ejercicio terapéutico produce mejoras significativas en pacientes con dolor tras una cirugía del tendón supraespinoso.

 

Post de nuestra colaboradora Cristina Sáenz Jiménez (twitter: @csaeji)

 

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