Acabo de tener un bebé… ¿puedo entrenar?

Últimamente son muchas las pacientes que vienen a tratarse, a entrenar o a hacer Pilates y me comentan que han dado a luz hace escasas semanas, algunas están incluso en la cuarentena. También son bastantes las que a mi alrededor empiezan a ser mamás, y creo que es necesario aclarar esas dudas que tenemos sobre cuándo y cómo comenzar a entrenar después del parto. Son muchas y muy dispares las ideas que hay a cerca del entrenamiento en el postparto, y muchas de las más disparatadas vienen incluso de profesionales, ginecólogos incluso, que a los 3 meses después del parto podemos hacer abdominales o correr sin problema… bueno, algunos discrepamos.

Lo primero que es importante aclarar es que cada situación es diferente y unos párrafos no pueden resolvernos las dudas. La preparación al parto y el tipo de parto que hemos tenido, si somos primerizas, si ha habido un parto complicado, desgarro, episiotomía, cesárea, diástasis abdominal… va a condicionar mucho nuestra evolución, así que voy a ponerme el caso de un parto casi perfecto, sin desgarros, sin pérdidas de orina posteriormente, es decir sin ningún tipo de complicación a nivel del suelo pélvico.

Lo normal es que el médico nos dé vía libre para practicar todo tipo de ejercicio porque no hay ningún riesgo. Los primeros que queremos que los pacientes retomen la actividad física somos nosotros, los profesionales, y claro que se puede entrenar pero… ¿abdominales? ¿correr?

Puede que no nos pase nada a los 20, 30, con uno o dos hijos, pero seguramente que hayamos escuchado a alguna señora de la tercera edad que se hace pis encima o “que se le cae la matriz”, (descenso del útero o prolapso) vamos, que lo más habitual es tener pérdidas de orina y con una “tena lady” se soluciona.

Aunque nos lo hayan vendido como normal, no es así, y probablemente muchas de estas señoras no tuvieron a nadie que les aconsejase sobre ciertos hábitos antes y después de dar a luz. Teóricamente, hasta un año después del parto nuestro cuerpo no está preparado para hacer ciertos ejercicios de impacto sin que vaya a suponer un problema a largo plazo (ojo, digo ciertos ejercicios, no quiero que nuestras pacientes piensen que se tienen que quedar en el sofá…) y ya siendo puristas, muchos profesionales de la reeducación del suelo pélvico directamente nos dicen que el cuerpo de la mujer no está preparado para hacer ejercicio y que no deberíamos hacerlo.

 

Bien, si intentamos hacer las cosas dentro de lo más saludable para nosotras pero a la vez seguir siendo chicas normales que hacen ejercicio porque les gusta y muchas porque nos dedicamos a ello, lo primero que nuestras pacientes tienen que hacer es hablar con nosotros o un entrenador personal especializado par aconsejarlas (en el caso de que sí que haya patología diagnosticada, nosotros somos los indicados).

Es prácticamente imposible hacer aquí una tabla de ejercicios que sea universal para todas, pero inmediatamente después del postparto se debe trabajar una rehabilitación del suelo pélvico tengamos o no pérdidas de orina. Como medida preventiva realizaremos ejercicios hipopresivos (que teóricamente deberíamos haber aprendido en la preparación al parto), ejercicios de Kegel y a nivel general ejercicio cardiovascular suave SIN impacto (elíptica, nadar…)

Ejercicios de fuerza son bienvenidos siempre que una maniobra fuerte de valsalva no haga hacer hiperpresión sobre el suelo pélvico, y sobre todo y aquí nos ponemos más estrictos, prácticamente prohibidos los abdominales (ya hablaremos sobre esto, pero los abdominales tipo “crunch” convencionales deberían omitirse en casi todas las mujeres hayan tenido o no hijos) y podemos trabajar ejercicios suaves de activación del transverso abdominal combinado con trabajo del suelo pélvico.
Si nuestras pacientes han tenido algún tipo de complicación como episiotomía, o cesáreas, o una “simple” diástasis abdominal,  antes de recomendar ningún ejercicio, como siempre, debemos valorar.

 

Conclusión

En resumen, sólo quiero con este post nos demos cuenta de informar a nuestras pacientes, para que puedan tomar la actividad física lo antes posible con cabeza y con supervisión, ya que mientras somos jóvenes, las lesiones no aparecen y empiezan siempre a florecer con el paso de los años… esto es extrapolable a todo tipo de entrenamientos y lesiones.

 

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