La hidroterapia en fisioterapia neurológica

La hidroterapia es un procedimiento terapéutico que resulta del uso combinado del agua como medio y de técnicas y modelos de rehabilitación, produciendo en el paciente efectos curativos que faciliten la función,  La hidroterapia es una terapia de gran utilidad en el ámbito de la fisioterapia neurológica, con el objetivo de reducir el espasmo muscular, reeducar la musculatura paralizada, potenciar la musculatura débil y mantener la movilidad articular.

En cuanto hacemos una inmersión, el ambiente acuático proporciona múltiples beneficios para estos pacientes neurológicos. La piel de los pacientes se expone a  factores  que  transmiten, a través de terminaciones nerviosas,  mucha información a nivel superficial, cutáneo y profundo; formando estímulos propioceptivos, generando una percepción, equilibrio y coordinación con movimientos menores dentro del agua. Esto se debe a que se estimulan receptores sensitivos, vías cerebelosas y vestibulares, debido a la fuerza de empuje y peso que ejerce el agua. Por otro lado, el componente de flotación que proporciona el agua, produce una disminución del peso corporal, permitiendo mantener diversas posturas erguidas que no se consiguen en seco. Una suma de todos estos cambios que se producen en el cuerpo del paciente, genera una mayor diversificación del movimiento, mayor amplitud; favoreciendo la fuerza, la elongación y la reeducación muscular. Como consecuencia de estos logros, el sujeto adquiere mayor funcionalidad y autonomía. En conclusión, los beneficios que supone la terapia acuática en el paciente neurológico no solo son terapéuticos sino también psicológicos y sociales.

 

Indicaciones

Al realizar el tratamiento mediante hidroterapia, es necesario tener en cuenta varios factores, ya que estos serán determinantes en el resultado.

La hidroterapia es un buen indicador en el ámbito de la fisioterapia neurológica; está comprobado que los pacientes pueden mantenerse o mejorar, pero nunca empeorar la situación

Por tanto, todo fisioterapeuta especializado en fisioterapia neurológica debe:

Tener una amplia formación, no solo en cuanto al conocimiento del déficit del paciente, sino de los diversos métodos de tratamiento con hidroterapia.

Conocer como el paciente se adapta a las propiedades físicas del agua, así como, qué condiciones y características acuáticas van acorde con la afectación del sujeto.

Elaborar una historia clínica completa que disponga de una valoración general y una valoración fisioterápica. Esto favorece un buen seguimiento de los progresos y fallos que puedan aparecer, así como el desarrollo de un tratamiento individualizado y realizado en un ambiente que le proporcione seguridad.

Además, el fisioterapeuta debe seguir una serie de pautas si en algún momento el paciente se marea o se encuentra indispuesto para seguir:

La posición del fisioterapeuta debe ser la adecuada para que sea segura y confortable para los pacientes y para ellos mismos.

La temperatura del agua debe oscilar entre los 32ºC y 35ºC. Sin embargo, en esclerosis múltiple y mielopatías  la temperatura del agua idónea es alrededor de 25ºC, ya que pueden sufrir efectos adversos.

La duración del tratamiento varía en función de la disposición del paciente y del patología, por lo que de forma general se puede estimar que la duración en un paciente adulto es de 45 minutos, mientras que si se trata de un niño suele ser de unos 20 minutos.

Una vez que el paciente sale de esa inmersión la temperatura corporal vuelve a su normalidad, es conveniente que mantenga ese calor pero no hasta llegar al punto de la sudoración, esto se debe a la actividad que cumplen las glándulas sudoríparas, sufriendo una pérdida de líquidos del organismo. El paciente se mantendrá en reposo una vez fuera del agua por lo que su frecuencia cardiaca, presión sanguínea volverán a su normalidad.

En cuanto a la profundidad, se deben utilizar piscinas poco profundas, en los que el paciente y el fisioterapeuta puedan hacer pie con facilidad; para aportar esa seguridad y para poder trabajar en grupo y así obtener los antes mencionados, beneficios sociales y psicológicos.

El material externo que use el fisioterapeuta debe ser dejado a su elección, pero es aconsejable que en las primeras sesiones se dote al paciente de elementos flotantes que ayudan a que el paciente no tenga miedo y así conseguir adherencia al tratamiento.

Por último, las instalaciones deben contar con un ambiente agradable en el que el paciente se sienta cómodo y le motive.

  • Escalas a utilizar:

Escala de Oxford: Mide la fuerza de contracción de esa musculatura afectada, donde 0 es una contracción nula y 5 una contracción máxima. Es recomendable pasarla en seco, pero existen adaptaciones que nos permiten usarlas dentro del agua, donde una contracción de 1 es con ayuda de la  flotación  y una contracción 5 ya se considera la contracción contra flotación más un objeto pesado. Es importante saber que un grado 5 no es igual en tierra que en agua.

Medida de independencia funcional (FIM): Escala diseñada para la valoración del daño cerebral, así como las alteraciones cognitivas y psicosociales.

 

Aplicación clínica

A pesar de que la hidroterapia o terapia acuática se puede usar prácticamente en cualquier tipo de paciente que presente alteraciones neurológicas, cabe que separemos las aplicaciones clínicas de los niños y de los adultos, ya que, al tener características muy diferentes las técnicas de intervención no serán las mismas.

Desde un aspecto general los tratamientos de terapia acuática se orientaran, tanto a los niños como a los adultos, según la sintomatología a:

  • Movilización
  • Coordinación
  • Propiocepción del área corporal afecta
  • Fisioterapia respiratoria
  • Fortalecimiento de los grupos musculares débiles

Más adelante hablaremos sobre los principales métodos de tratamiento en hidroterapia: Concepto Halliwick, Método Watsu y Método Bad ragaz.

 

hidroterapia en tratamientos de fisioterapia neurológica

Bibliografía:

Pérez  Fernández MR. Principios de hidroterapia y balneoterapia. McGraw-Hill/Interamericana de España  S.A.U 2005  : 273-291

Moscoso F. Terapia acuática:  Una alternativa en neurorehabilitación.  Revista ASCOFI. 2005 ;50:107-111.

Acuatic Rehabilitation of the neurologically impaired client. Morris MD. En: Ruoti DR, Morris MD, Cole JA. Aquatic Rehabilitation.1º ed. United States of America: Lippincott; 1997. 105-127

Pérez Hernández M. Técnicas de Rehabilitación física : Hidroterapia. Ceiv 2012.

M. Mogollón Méndez A. Principios de la terapia acuática. Revista ASCOFI. 2005 ;50:85-93

M.H. Duffield. Ejercicios en el agua.PRAYMA.2012

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